
Que emoción ir con papá del brazo.
Fue precioso, entrañable y una experiencia única. Cada año es irrepetible, es diferente. Valencia de noche, muchísima gente en la calle, los abuelos esperando a vernos pasar, el Miguelete iluminado, el casco antiguo de Valencia con sus terrazitas y sus turistas. En nuestra comisión fallera tocaba la Tuna, que se paseaban cantando alegremente entre los falleros y falleras. Nos iban alegrando y emocionando antes de entrar en la plaza de la Virgen. Y cuando entramos en la plaza... Todo estaba lleno de luz y de color (literalmente), olía a flores, había mucha gente, y el manto de la virgen ya estaba prácticamente elaborado. Rodeados de flores, de cestas, de cámaras, de gentes... papá y mamá pensando en tí y añorándote. Pensando que si no son las próximas fallas, serán las siguientes o las próximas, pero te esperaremos el tiempo que haga falta. Un beso mi amor estés dónde estés.
Mientras caminábamos hacia la Virgen y mirando a todos los retoños que bailaban, paseaban y dormían, me acordé de todas las familias que están como nosotros, en proceso de adopción, en plena espera.
Hoy es San José el patrón de los ebanistas (los constructores de las fallas) y el patrón de los Papás. Felicidades a todos los Papás, y sobretodo a los futuros Papás y Mamás adoptivos.
P.D: Gracias al presidente de la Falla Ángel Martínez y a su mujer (y mi amiga) Mariví Gamir, a Carles y Marian, porqué hacen que las fallas sean especiales y entrañables.






