
Estamos con los sentimientos a flor de piel. Vemos la vida, el entorno que nos rodea y a las personas con otros ojos. Estamos más sensibles. Más comprensivos. Más pacientes. Más responsables y respetuosos.
También más obcecados, con una actitud más crítica con la vida, y relativizamos las banalidades.
También más obcecados, con una actitud más crítica con la vida, y relativizamos las banalidades.
Si la vida de papá y mamá con el proceso adoptivo ha cambiado… ¿Cómo será cuando tú llegues (físicamente) a nuestras vidas?. ¿Cómo cambiaremos?. ¿Cómo seremos?...
Cuanto nos queda por descubrir, cuanto nos queda por experimentar. Nunca dejamos de aprender. Nunca dejamos de crecer.
Continuamos añorándote con cariño.