
Nos hemos llevado una sorpresa tremenda. La maestra de Pau, Marina, nos ha dejado un mensaje entrañable y precioso.
Para mí, ser maestra, es un trabajo precioso, vocacional... y duro. Y llevo días que no se como agradecerle a Marina su trabajo con nuestro hijo a lo largo de este año.
Gracias a Marina, Pau ha aprendido a ser mejor persona, a jugar con los demás niños, a decir sus primeras palabras y mejorar su lenguaje, a desarrollar su psicomotricidad, a bailar, a cantar (canturrear) y a expresar su alegría...
En la vida, nos encontramos con grandes personas y profesionales, y Marina, es y será una gran maestra y persona. Ella nos ha acompañado en la creación de nuestros lazos filiares, y ha afianzado todos los sentimientos. Nos ha facilitado la integración del niño al entorno inmediato, con gran paciencia y eterna sonrisa.
No se me ocurren regalos materiales... así que hemos pensado en dejarte estas líneas...
Ha sido un honor que hayas sido la maestra de nuestro hijo. MILES DE GRACIAS MARINA.
Tienes la infancia para crecer,
llenarte de magia ,esperanza y fe.
Tienes la infancia para volar
por países de ensueños y libertad.
Tienes la infancia para desafiar
tormentas y truenos, la roca y el mar.
Tienes la infancia, para proyectar
arco iris de luces que no dejen de brillar.
Tienes la infancia para lograr
lo que otros no pueden siquiera soñar.
Tienes la infancia para sembrar la semilla mas
fertil que veras germinar.
Tienes la infancia el tesoro mas valioso que hay
eres rica en el mundo para construir y dar.
¡ FELICIDADES¡
Autor: Cecilia Sabbatini.