
“El mundo era frío y gris cuando no existían las hadas. Vieron al hombre tan perdido y tan triste que con su mágica conseguían que fueran más felices. Y solamente las pudieron ver cuando las miraron con los ojos del alma y del corazón.
Hicieron que el hombre aprendiera a soñar y esperar lo imposible. A creer en los sueños, a tener esperanza.

Las hadas viven en el Reino de los Sueños, entre árboles y plantas, mecidas por el aire, jugando con el agua y las flores.
Y se quedarán escondidas en su Reino, jugando, riendo y cantando. Y se quedarán mientras que el hombre necesite su ayuda y no deje de soñar.”. Mamá.
P.D: Muchas veces me encantaría ser un hada.