viernes, 17 de agosto de 2007

En la playa con los niños.

En estos días de vacaciones, y acercándonos a la playa de nuestra ciudad, siempre te tenemos presente, mi querido chiquitín.
Paseando por la orilla, y charlando con la abuela de banalidades, me sorprendía a mí misma observando como corrían los niños entre las olas que rompían en la orillita. Disfrutaba con la imagen.
Y como no mi mente volaba hacia ti (mi futuro hijo/a)
Sentaditos los niños y las niñas hacían castillos de arena. Tiraban piedras y conchas a las olas, algunos huían del agua (como mi hermano cuando era chiquitín). También vimos chiquillos arropaditos con sus toallas, tapaditos amorosamente por sus padres.
Y niños ... de todos los colores: blancos, negros... De todas las etnias. Diferentes familias, iguales formas de querer y de amar.
Daba gusto pasear, sentir los rayitos del sol, me llenaba de... ESPERANZA
Este año (que es el tercero que te esperamos), ya no nos preguntamos si al siguiente estarás tú, si estarás con nosotros. Nos hemos cansado de establecer plazos. Nos hemos "revelado" con las fechas del calendario.
Llegarás cuando tengas que llegar, pero cuantitas ganas tenemos de tenerte (las ganas son infinitas, pero las hemos "domado" y contenido, como a los potros).
Un beso mi amor, estés dónde estés, te encuentres dónde te encuentres.

Mientras, y durante la espera, unas fotos de las playas de nuestro entorno. Las playas que nos gustaría que conocieras junto a papá y mamá. Pero no nos olvidemos jamás de conocer otras playas, otros países, culturas y tradiciones. Nos hará crecer como personas, nos permitirá conocer y aproximarnos a todas las gentes.



1 comentario:

M.Carmen dijo...

Pues a nosotros nos pasa lo mismo. Cada vez que vemos un crío de unos 3 años, le miramos y sin darnos cuenta pensamos en cómo será el nuestro